Los jadeos de tu Perro pueden ser una señal de angustia

Salud animal

  • Los jadeos son una función natural en los perros sanos y podrían tener un rol fundamental para ayudar a regular su temperatura corporal
  • A diferencia de los episodios normales, los jadeos anormales podrían ser la indicación de una enfermedad subyacente o angustia emocional en los perros que debe investigarse
  • Algunas de las posibles causas de los jadeos anormales incluyen el síndrome braquicefálico, dolor, ansiedad, así como una enfermedad cardíaca o pulmonar

Si tienes un perro y un gato, probablemente ya sepas que, a menudo los jadeos en los gatos podrían indicar un trastorno o enfermedad subyacente que justifica una visita con el veterinario. Sin embargo, en el caso de los perros, los jadeos son algo normal, así como una función física natural y saludable, hasta que llega un momento en que dejan de serlo.

En palabras claras, los jadeos son una forma de respiración rápida y superficial que acelera la evaporación del agua en la lengua, boca y tracto respiratorio superior. Conforme el agua se evapora, ayuda al perro a regular la temperatura de su cuerpo. Su piel no transpira como la de los humanos, y aunque pueden sudar un poco por la nariz y las almohadillas de sus patas, los jadeos pueden promover la circulación del aire si se eleva la temperatura del cuerpo.

Cuando los perros no jadean, su frecuencia respiratoria promedio puede ser entre 30 y 40 inhalaciones y exhalaciones por minuto. Sin embargo, un perro que jadea puede realizar 10 veces más respiraciones por minuto; es decir ¡entre 300 y 400 respiraciones! Quizás pienses que los jadeos consumen mucha energía, pero en realidad no requieren mucho esfuerzo debido a la elasticidad natural de los pulmones y vías respiratorias de los perros.

Señales de jadeos anormales en los perros

Por lo general, los jadeos normales ocurren cuando se eleva excesivamente la temperatura de su cuerpo, y constituyen una respuesta natural y saludable. Por otro lado, los jadeos anormales podrían ser una indicación de que hay un problema físico o emocional que requiere mayor investigación.

Podrás diferenciar los dos tipos de jadeo por medio de estas cuatro señales:

  1. El jadeo anormal es un comportamiento excesivo, en comparación con los episodios normales
  2. El jadeo anormal ocurre cuando el cuerpo no tiene una temperatura muy alta ni necesita enfriarse
  3. En el jadeo anormal los sonidos son extraños; por ejemplo, pueden ser más fuertes o ásperos
  4. Cuando el perro jadea, hace más esfuerzo del normal

Si tu perro jadea de forma repentina, en momentos inusuales o si sus jadeos parecen más pronunciados de lo habitual, debes permanecer atento, pero evitar entrar en pánico. Lo recomendable es hacer una cita con tu veterinario para consultar y hacer el chequeo de los síntomas de tu mascota.

Causas de un jadeo anormal

Hocico corto/cara plana. Las razas braquiocefálicas, son perros con caras «aplanadas» que son propensos a jadear como resultado del síndrome braquiocefálico. A menudo, debido a la problemática que presentan sus vías respiratorias superiores, estos perros no pueden jadear con eficiencia, por lo que tienen un riesgo significativamente mayor de padecer un golpe de calor. Por tal motivo, es importante que tomes precauciones si tienes un perro de esta raza y requiere viajar en avión o incluso si viaja en automóvil. Una mascota de raza braquiocefálica enfrentará mayores dificultades en un vehículo con una temperatura elevada, en comparación con otras mascotas.

Si tu perro es de raza braquiocefálica, es fundamental que estés familiarizado con sus patrones de respiración normales para que puedas tomar medidas rápidas en caso de que observes cambios. En este tipo de perros, un jadeo «normal» no es igual que en las razas con hocicos más largos. Es fundamental que estés atento, en caso de que observes intensificación, incremento o alguna alteración en el sonido de su respiración.

Una temperatura corporal elevada podría causarle un golpe de calor. Cuanto más se eleve la temperatura corporal en un perro, más fuertes serán sus jadeos. Otros signos de sobrecalentamiento son la sed excesiva, ojos vidriosos, lengua o encías de color rojo brillante u oscuro, así como frecuencia cardiaca y pulso más rápidos.

Si la temperatura corporal de tu perro alcanza una temperatura de 109 °F o mayor, podría experimentar un golpe de calor. Significa que las células de su cuerpo comienzan a morir de forma acelerada. El cerebro se inflama y podría padecer convulsiones. La falta de suministro de sangre hacia el tracto gastrointestinal (GI) puede crear úlceras. La deshidratación puede generar daño renal irreversible y esta cadena de eventos desastrosos podría ocurrir en cuestión de minutos.

Es importante que los dueños tomen las debidas precauciones para evitar el sobrecalentamiento de sus mascotas. A menudo, cuando un perro exhibe síntomas de insolación, es muy tarde para salvar su vida.

Dolor. Si tu perro manifiesta molestias o padece una enfermedad dolorosa, uno de los primeros signos evidentes es un jadeo fuerte o constante. Si tu perro jadea sin razón aparente o en momentos inusuales; por ejemplo, durante la noche cuando normalmente está dormido, debes acudir con el veterinario.

Asimismo, toma en consideración que tu peludo no podrá decirte cuando siente dolor, por lo que dependerá de ti percibir los cambios en su comportamiento que puedan indicarte si presenta un padecimiento doloroso.

Ansiedad, estrés, miedo y fobias. Con frecuencia, los perros que padecen ansiedad, estrés o fobia al ruido presentan jadeos. Esto se considera un «jadeo conductual» y, por lo general, manifiestan otras señales de incomodidad; por ejemplo, bostezos constantes, caminar de un lado para otro, quejidos o gemidos, lamerse los labios, temblores, esconderse y, en casos extremos, falta de control de la vejiga o intestino.

Las reacciones de corto plazo hacia eventos estresantes o desconocidos les permiten prepararse para expresar la respuesta de lucha o huida, en caso de necesitarlo, lo que es muy normal en los perros. Sin embargo, una respuesta crónica y prolongada al miedo puede causar trastornos físicos y emocionales que podrían disminuir la esperanza de vida de un perro e influir de forma negativa en su calidad de vida.

Enfermedad cardíaca o pulmonar. Uno de los síntomas de un padecimiento cardíaco como la miocardiopatía dilatada en perros es el jadeo excesivo. Otros signos incluyen la renuencia o menor capacidad para hacer ejercicio, cansarse con rapidez, mayor frecuencia respiratoria y tos. Además, podrían presentarse episodios repentinos de debilidad o desmayos. Algunos perros con enfermedad cardíaca tienen un abdomen más grande y respiración más fuerte por la acumulación de líquidos.

Cuando un perro padece una enfermedad cardiaca, el órgano no puede bombear sangre de forma eficiente en el cuerpo, por lo que los tejidos son privados de oxígeno. Así que, su cuerpo tiene que aumentar su frecuencia respiratoria para poder compensar los bajos niveles de oxígeno, lo que causará estos jadeos.

Conforme disminuye su capacidad cardiaca para bombear la sangre, puede aumentar la presión arterial en las venas que están en la parte posterior del órgano cardiaco. Es usual que ocurra una acumulación de líquidos y congestión pulmonar, y cuando los pulmones ya no pueden transferir oxígeno al torrente sanguíneo, la carencia de oxígeno puede ocasionar que el perro respire más rápido y realice mayor esfuerzo. Entonces, como resultado manifestará un jadeo excesivo.

Anemia. Cuando un perro tiene una cantidad anormalmente baja de glóbulos rojos y deficiencia de hemoglobina para transportar el oxígeno a los tejidos, experimenta una falta de oxígeno en el cuerpo. Uno de los signos de falta de oxígeno son los jadeos.

Otros síntomas de anemia incluyen debilidad, letargo, intolerancia al ejercicio, mayor frecuencia cardíaca, membranas mucosas de color pálido (por lo general se observa un color rosa pálido o blanco en la boca, encías o lengua), confusión mental, pérdida de apetito, frecuencia respiratoria rápida y colapso. Si un animal descarga una gran cantidad de sangre digerida del tracto gastrointestinal (GI), también producirá heces negras alquitranadas.

Parálisis laríngea. Este es un trastorno que consiste en una disfunción en los músculos y cartílago que abren y cierran la laringe. Cuando un perro con este padecimiento realiza su respiración, los cartílagos de la laringe no se abren de forma correcta, lo que puede dificultar el proceso. Como resultado, se produce una restricción en el flujo de aire, así como jadeos fuertes y ásperos.

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