El Barcelona no aprende de París y se tropieza de nuevo en Turín

España. Por: Antonio Recio @ondatica @afr1505

La Juventus le ganó la partida en todos los aspectos al Barcelona y, en especial, en el aspecto táctico, donde Luis Enrique naufragó alineando un 3-4-3, incluyendo a Mahtieu, ante un Allegri que no dejó ningún cabo suelto. La Juventus presionó arriba y el Barça no supo como sacar el balón. Mascherano era el encargado del 11 azulgrana de defender a Dybala anoche, pero fue incapaz de marcar a La joya. Se notó en este aspecto la ausencia de Sergio Busquets. Allegri ordenó que sus hombres atacaran por el lado débil del Barça, Mathieu, y así llegó el primer gol. Tras un primer aviso con un cabezazo de Higuaín, Cuadrado se fue fácil de Mathieu, dejó el balón atrás a Dybala que, totalmente solo, metió con rosca a la red.


El Barça no podía hacer frente a la Juventus y solo podía confiar en el talento individual de sus futbolistas para salir del apuro. Así fue como Messi dio un gran pase en vertical hacia Iniesta, quien encaró a Buffon y el meta sacó una mano increíble para evitar el empate. Una jugada que debía servir para la esperanza fue el inicio de otra desesperante. Buffon se marcó un partidazo arruinando las pocas ocasiones de gol claras del Barcelona  El coraje de Messi sirvió para robar un balón a Khedira, en una jugada que acabó en gol, tras combinar con Suárez, pero el colegiado anuló la jugada por un claro fuera de juego del charrúa. Los ataques azulgranas eran tímidos y la Juve acabó mejor el primer tiempo con nuevas ocasiones de Pjanic e Higuaín.


La segunda parte arrancó con el cambio de André Gomes por Mathieu, por lo que Mascherano pasó a atrás y el luso se situó de pivote. El cambio de hombres puso de manifiesto que no era un problema de jugadores, sino de sistema. El 3-4-3 fue un desastre y la Juve seguía encontrado huecos por todas partes. Khedira acarició el tercero con un remate desde fuera el área y, tras un intento de Iniesta desviado, Higuían perdonó en un mano a mano con Ter Stegen, precedido de un claro fuera de juego. La Juve es un equipo de pocas concesiones y el tercero llegó en un córner. Mascherano estuvo más pendiente de agarrar a Chiellini que de mirar el balón y el italiano le ganó la partida para cabecear y el balón entró después de tocar en el palo. Chiellini se vengó del Barça y de Suárez.


Ahora los de Luis Enrique solo les queda hacer otra remontada en casa, pero esta vez bastante más improbable, ya que esta Juventus no se vendrá abajo en la ciudad condal y es un equipo que defensivamente concede muy pocos goles.